Un estilo de vida toscano
que se extiende al mundo
Oria reúne personas que comparten un mismo modo de habitar el mundo. La cultura mediterránea como punto de partida —y otras regiones donde también se celebra esa forma de vivir— como horizonte.
Oria viene de áurea
El nombre Oria nace de áurea: la proporción dorada que la naturaleza usa para construir lo bello. Está en la espiral de un girasol, en la concha del nautilo, en la disposición de las hojas de la vid, en la curva de una colina de Val d'Orcia al atardecer.
La razón social de la empresa lleva esa cifra exacta: ORIA 1.618 SAS. No es un detalle decorativo. Es una promesa: en cada decisión —cómo elegimos las parcelas, cómo recibimos a un miembro, cómo se sirve una copa— buscamos esa proporción entre cuidado y belleza.
Los valores que nos reúnen
Una comunidad no se define por lo que compra. Se define por lo que comparte. Estos son los valores que nos eligen entre nosotros.
Dejar el lugar mejor de como lo recibimos. Cada parcela, cada barrica, cada habitación restaurada se piensa a treinta, cien, doscientos años. No somos dueños del tiempo: somos sus cuidadores.
Cuidar y restaurar lo que generaciones anteriores construyeron. Val d'Orcia es Patrimonio Mundial UNESCO desde 2004. El monasterio Santa Maria della Scala lleva ocho siglos en pie. Hacemos lo que toca para que sigan ahí.
Disfrutar la naturaleza y sus alimentos elaborados donde nacen: el vino entre las vides, el aceite junto al olivar, el aceto en las barricas del monasterio. Ningún intermediario entre la tierra y la mesa.
La cultura mediterránea ocurre en la mesa, no en la pantalla. Oria existe para que vuelvas a la Toscana, traigas a quienes quieres, y descubras los otros terroirs hermanos donde se celebra la misma forma de vivir.
En un mundo cada vez más mediado por la inteligencia artificial, las experiencias auténticas se vuelven el bien más escaso. Conversar con Roberto entre los viñedos. Cenar con la comunidad. Lo real, irrepetible, presente.
Más de 150 propietarios en 30 países. Empresarios, médicos, artistas, productores. Ser parte de Oria abre la puerta a nuevas relaciones personales, profesionales y de negocios entre quienes comparten estos mismos valores.
El lujo verdadero no es velocidad. Es tiempo: una vendimia que dura semanas, un aceto que espera décadas, una conversación que se demora dos horas. Slow luxury italiano: la belleza que sólo aparece cuando no hay apuro.
"Ser parte de Oria no es comprar un producto. Es elegir un modo de habitar la tierra y el tiempo."
Construimos una comunidad mundial alrededor de la misma idea: que la cultura mediterránea —Toscana primero, y todos los lugares hermanos donde se celebra la misma forma de vivir— merece ser practicada con cuerpo presente. Comer despacio. Brindar mirando a los ojos. Caminar entre las vides sin teléfono. Aprender de quien lleva décadas haciendo lo mismo con maestría.
Oria es la plataforma para que eso ocurra: con miembros que comparten valores, productos que cuentan historia y lugares que reciben con la generosidad italiana de siempre.
Unite a la comunidad Oria
Tres caminos de entrada según cuánto quieras involucrarte: desde 50 m² del olivar antiguo hasta una hectárea entera con vino propio firmado por Roberto Cipresso.